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POLICÍA MEDIOAMBIENTAL

Agentes de Medio Ambiente en la protección del Aguilucho cenizo

La Junta pone en marcha un programa para proteger al Aguilucho cenizo en especial en la época agrícola.
La Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Huelva ha
puesto en marcha un programa para proteger los pollos de aguilucho
cenizo nacidos en los campos de cereal onubenses.
 
Esta especie
está catalogada como «vulnerable» tanto en el catálogo nacional de
especies amenazadas o como en el catálogo andaluz. Se trata por tanto de
una especie en vías de extinción.

Según han informado a Europa
Press desde el Departamento de Geodiversidad y Biodiversidad de la
citada Delegación, se ha constituido un grupo de trabajo que cuenta con
dos técnicos especializados y más de 20 agentes de Medio Ambiente de
diferentes zonas de la provincia. Además, como ya ocurrió el pasado año,
se contará con la colaboración de agricultores, cooperativas y
cosechadoras.

De este modo, destacan que esta especie se
encuentra en la provincia entre los meses de marzo y septiembre, por lo
que ya está en marcha por vez primera vez a nivel provincializado este
programa, mediante el cual el pasado año y «eso que comenzó más tarde»,
sobre el mes de junio y con una perspectiva regional, se lograron
«salvar entre 48 y 54 pollos de aguilucho cenizo».

Por ello,
este año esperan «mejores resultados» que en el pasado debido a que
cuentan con cuatro agentes de medio ambiente más y se ha contactado con
el sector para que tenga en cuenta la presencia de los huevos de este
ave rapaz.

Asimismo, señalan que por el momento hay localizadas
60 parejas de esta especie, la cual se agrupa en colonias y en época
reproductora pone un huevo cada dos días aproximadamente y de ahí la
importancia de control el proceso reproductivo.

Además, estas
mismas fuentes remarcan que en la zona de cosecha donde se localicen
huevos de aguilucho cenizo no suele ser de gran tamaño sino de unos
20×20 metros por lo que la pérdida para el agricultor es «mínima». En
este sentido, han recordado el clima de colaboración entre el sector y
la administración regional para trabajar en la preservación de esta
especie.

De otro lado, desde el departamento de Geodiversidad
recuerdan que este ave está protegida por lo que cualquier ataque
implicaría la comisión de un delito que podría acarrear incluso la pena
de prisión. 

Fuente: europapress.es