insectívoros y se incoará expediente sancionador a la persona que
presuntamente los colocó.
una rambla de la Sierra de Filabres una decena de ‘perchas’ o
‘costillas’, un tipo de trampas prohibidas para cazar pequeñas aves
insectívoras, y la Delegación de Medio Ambiente y Ordenación del
Territorio va a iniciar el correspondiente expediente sancionador al
presunto responsable de su colocación. Esta operación es el resultado
del dispositivo de vigilancia activado hace una semana tras el aviso de
un ciudadano que alertó de que una persona estaba utilizando estos
cepos.
Los agentes localizaron las diez ‘perchas’ situadas a lo
largo de un tramo de doscientos metros cerca de una zona habitada e
identificaron a una persona en cuyo vehículo apareció un bote con los
mismos insectos utilizados de cebo en las trampas. Sus huellas y las de
su coche coincidían con las halladas en el lugar en el que aparecieron
los cepos. En las ‘perchas’ intervenidas se encontraron muertos varios
ejemplares de aves protegidas, entre ellas, cuatro petirrojos y un
zorzal, y se liberaron a las aves aún vivas.
Las ‘perchas’ o
‘costillas’ son dispositivos consistentes en un arco metálico en el
centro del cual se sitúa un insecto que actúa como cebo para las aves
insectívoras. Los pájaros, atraídos por el movimiento del insecto,
entran en el interior de la trampa y activan un resorte que cierra
violentamente el arco provocando la muerte del ejemplar.
La Ley
8/2003, de la Flora y la Fauna Silvestres de Andalucía, estipula que
estos cepos son medios de captura no autorizados y prohíbe expresamente
su utilización en la caza de aves.
El delegado territorial de
Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Antonio Martínez, ha
destacado ‘la actuación profesional de los agentes que ha permitido el
decomiso de las trampas’ y ha explicado que ‘estos aparejos prohibidos
se ceban especialmente con las pequeñas aves insectívoras, que ejercen
una función fundamental en el ecosistema como reguladoras de las
poblaciones de insectos y de control de plagas’.
Martínez apela a
la colaboración ciudadana para evitar el uso de estas trampas
prohibidas y pide que ante cualquier práctica de similares
características se avise a los Agentes de Medio Ambiente o a través del
Servicio de Emergencias 112.