Jauro y ha pasado una semana en el Centro de Recuperación ‘Las
Almohallas’.
un ejemplar de águila perdicera en el paraje Sierra Lisbona, en el
municipio de Antas. Cerca de este lugar, en la barriada de Jauro, dos
vecinos la encontraron el 4 de agosto atrapada en una balsa de riego de
donde fue rescatada por efectivos del Parque de Bomberos del Levante y
de la Policía Local. Posteriormente, Agentes de Medio Ambiente de la
Junta llevaron a la rapaz a una clínica veterinaria para su revisión
general y, tras comprobar que no sufría ninguna lesión de gravedad, la
trasladaron al Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) ‘Las
Almohallas’ en Vélez-Blanco, en el que ha permanecido hasta su suelta.
El
águila de Bonelli (aquila fasciata) o águila perdicera ocupa hábitats
mediterráneos con relieve quebrado, desde el nivel del mar hasta los
1.500 metros. Nidifica habitualmente en cortados, manteniendo uno o
varios nidos en uso. Realiza una sola puesta doble. La reproducción se
extiende desde comienzos de febrero hasta finales de junio. Incuba
durante 37-41 días y los pollos permanecen 60-70 días en el nido. Se
alimenta de presas de mediano tamaño, que captura en vuelo o en el
suelo, a partir de posaderos o desde vuelos planeados. Practica la caza
en tándem y su dieta se compone de conejos, córvidos, perdices, palomas,
rapaces y otras aves, además de ratas y lagartos.
Está
considerada como una especie amenazada en Europa debido a su pequeño
tamaño poblacional y al continuo descenso que ha sufrido la población
desde los años 70. La Península Ibérica acoge entre 733 y 768 parejas.
En Andalucía la población se mantiene estable y concentra casi la mitad
de los ejemplares del país, con unas 354 parejas, y presenta en la
actualidad los valores reproductivos más altos.
El águila de
Bonelli liberada en Sierra Lisbona es una de las 91 aves que han
ingresado durante el primer semestre de 2016 en el CREA ‘Las
Almohallas’, centro de referencia en la provincia para el rescate,
tratamiento y recuperación de ejemplares de fauna silvestre. En este
periodo, han pasado por sus instalaciones un total de 902 animales. De
media, casi dos tercios de los que son tratados en el CREA son devueltos
a la naturaleza después de recuperarse de sus heridas.
El
delegado de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Antonio
Martínez, ha destacado la colaboración ciudadana en el rescate de
ejemplares de fauna silvestre y ha indicado que, ante el hallazgo de un
ejemplar herido, es necesario alertar a través del Servicio de
Emergencias 112 o ponerse en contacto con los Agentes de Medio Ambiente o
Guardia Civil.
