municipio que más intervenciones relacionadas con incendios forestales
ha tenido. En 2015 fueron un total de 18, la mayoría de ellas
relacionadas con la quema de residuos procedentes de explotaciones
agrícolas intensivas, según los datos del informe de campaña de la
Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF).
Según este documento, en el término municipal nijareño es
precisa «una mayor intervención de las fuerzas y cuerpos de seguridad.
especialmente de la Policía Local, que junto con la labor desarrollada
por los Agentes de Medio Ambiente de la zona, permitirá, si no
erradicar, sí reducir cualquier tipo de quema, expresamente prohibidas
por ordenanza municipal».
El informe recoge una casuística ya apuntada a este periódico
por el coordinador de la BIIF, Francisco Sánchez y su compañero, el Agente de Medio Ambiente, Juan José Alesina: La «quema indiscriminada de
todo tipo de residuos, basuras, restos vegetales, etc.», durante el día
de San Antón; una actividad que se ve camuflada con las tradicionales
hogueras que siembran las localidades de Níjar.
«Ese día supone un auténtico quebradero de cabeza para los Agentes de Medio Ambiente de la zona y para la unidad adscrita de
Policía Naciona, que este año -el pasado- desarrollaron un dispositivo
de vigilancia conjunto». aseguran Sánchez y Alesina en el informe, a la
vez que aseguran que durante esa jornada el «campo de Níjar aparece
completamente cubierto de humo negro, poniendo en riesgo, no sólo la
salud pública, ya que gran mayoría de esas quemas contienen residuos
plásticos, sino incluso la seguridad vial».
En este sentido, mantienen que «en no pocas ocasiones se ha
acumulado tal cantidad de humo que se ha visto reducida la visibilidad
de la autovía del Mediterráneo». Por ello, abogan por una «mayor
implicación» del Ayuntamiento de Níjar con la puesta en marcha de
campañas informativas y medidas coercitivas que «consigan reducir el
número de quemas».
El segundo municipio por número de intervenciones, con un total
de 10, es Adra, motivadas también de forma principal por la quema de
residuos procedentes de invernaderos, pero también de cañaverales. «El
tercer lugar lo ocupó extrañamente la localidad de Fines, que resulta
especialmente llamativa, porque nunca se ha caracterizado por ser un
término municipal con elevado número de incendios», dice el informe de
la BIIF. Lo que ocurre es que este municipio tuvo una serie de conatos
en el entorno agrícola de una de sus barriadas, llegando a localizarse
un total de 27 puntos de inicio a «escasos metros de las viviendas y en
un radio de seiscientos metros alrededor de las mismas».
Dado que era claro que había una intencionalidad tras esta serie
de conatos, se estableció un dispositivo de vigilancia hasta que fue
posible detener al presunto autor, que quedó en manos de la Guardia
Civil.