Ambiente que patrullaban por la zona de la Almadraba de Monteleva, en el
Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, descubrieron en la playa, en el
tramo que va a la Fabriquilla, la cabeza de un tiburón, un tiburón que
resulto ser una cañabota gris (Hexanchus griseus). Se trata de una
especie que habita en aguas profundas, próximas a los 2.000 metros de
las costas oceánicas tropicales y templadas, aunque en determinadas
épocas del año, asciende por la noche hasta ambientes litorales, y es
posible observarlo a pocos metros de la superficie.
A pesar de lo
inusual del hallazgo, los expertos destacan el hecho de que esta
especie de tiburón no es peligrosa para el ser humano.
Del animal solo quedaba la cabeza y algunos restos de tejidos pegados aún a ella.
Según
ha explicado Juanjo Alesina, uno de los Agentes Medioambientales que,
junto a Rafael Reina, lo ha descubierto, una vez avistado desde la
carretera se acercaron hasta la playa para ver de qué se trataba y tras
comprobar que eran los restos de un tiburón avisaron a Equinac, la
organización autorizada en el rescate de especies marinas, y a la
Policía Autonómica.
Identificación
Los
tiburones no entran en las competencias de Equinac y por eso no se
desplazaron hasta el lugar, pero gracias a los Agentes de Medio Ambiente
que han proporcionado todos los datos, junto con el asesoramiento de
los biólogos de Equinac, se ha podido identificar al escualo.
Finalmente, los restos han sido balizados a la espera de que hoy los servicios de limpieza retiren el animal.
La
cañabota gris, que puede llegar a medir los 4,8 metros de longitud y
alcanzar los 1.000 kilos de peso, apenas ha evolucionado de sus
ancestros del periodo Jurásico hace unos 190 millones de años.Se
alimenta de peces, crustáceos, otros tiburones, y también puede
presentar hábitos carroñeros, pero, eso sí, los expertos insisten en que
no es peligrosa en absoluto para el ser humano.
Delfín varado en Adra
Tras
un aviso del 112, miembros de la red de varamientos de Equinac se han
desplazado hasta la zona colindante a la desembocadura del río de Adra,
donde han encontrado a un ejemplar de delfín listado de más de 1,80
metros. Equinac lamenta el estado de suciedad de la zona, llena de
basura, plásticos y todo tipo de residuos.
