de denuncias por el riesgo de ocasionar fuego en el monte. Bajan las
denuncias por arrojar colillas desde un vehículo, hacer barbacoas o
quemar rastrojos Las mayores infracciones se deben a carecer de planes
de prevención.
forestal en los montes se persiguen y, aunque las campañas de
concienciación parece que van calando poco a poco en la ciudadanía a la
vista de los datos, las infracciones detectadas en lo que va de año en
los montes malagueños se han acercado al centenar. Bajan las denuncias
por arrojar colillas desde un vehículo, hacer barbacoas o quemar restos
agrícolas. Por el contrario, suben las relacionadas con la carencia de
los correspondientes planes de prevención a los que obliga la
legislación actual a ayuntamientos y urbanizaciones, entre otros.
Desde el 1 de enero y hasta el pasado 25 de octubre, según los
datos facilitados por el Infoca, los Agentes de Medio Ambiente de la
provincia han detectado un total de 94 infracciones por alguna de las
prohibiciones que aparecen recogidas en la Ley 5/99 de prevención y
lucha contra los incendios forestales y su reglamento.
El grueso de estas denuncias, un total de 25, lo copan las
relacionadas con carecer de un plan de prevención de incendios
forestales, un instrumento obligatorio en todos los terrenos forestales
que carezcan de proyecto de ordenación de monte o plan técnico. También
hay otras cinco infracciones por no haber elaborado o aprobado los
correspondientes planes locales de emergencia de incendios que
corresponde obligatoriamente a los ayuntamientos ubicados en zonas de
peligro.
En el caso de los planes de autoprotección, exigidos a
urbanizaciones, núcleos de población, campings y otras instalaciones
ubicadas en zonas de peligro, los Agentes de Medio Ambiente han
levantado dos actas este año por no disponer de ellos.
Dado el peligro que supone, el Gobierno andaluz prohibe durante
los meses de máximo riesgo encender un fuego en terrenos forestales y
zonas de influencia forestal, es decir, aquellas que se encuentren a 400
metros de las primeras. Esto implica no poder quemar restos agrícolas
ni hacer barbacoas en el monte, incluidas las áreas de descanso de las
carreteras y zonas recreativas o de acampada aunque estuvieran
habilitadas para ello.
A pesar de ello, se han detectado hasta finales de octubre 16
infracciones por quemar restos agrícolas en zonas de influencia forestal
sin autorización y otras 14 por ocasionar un fuego por negligencia
durante una de estas tareas. En cambio, las quemas de rastrojos, restos
forestales y de jardinería sin permiso apenas han sido cinco en total,
mientras que por encender una barbacoa únicamente se detectaron dos
infracciones en este tiempo.
La ausencia de cortafuegos en torno a instalaciones eléctricas
pese a ser exigido por ley también ha conllevado unas 15 denuncias y
solo una por arrojar colillas desde un vehículo. El incumplimiento de
estas medidas conlleva sanciones económicas importantes, que oscilan
entre los 60 y los 300.000 euros, según los daños causados y al margen
de las responsabilidades penales que se puedan derivar en caso de
originar un incendio forestal.
Aún así, la campaña de máximo riesgo de incendios, que comenzó
el 1 de junio y terminó el pasado 15 de octubre y cuyos datos serán
presentados hoy, no ha sido muy negativa. Pero por precaución, en estos
momentos el 60% del operativo se encuentra en alerta por extinción,
mientras que el restante ya está realizando trabajos preventivos en los
montes malagueños de cara a la próxima campaña. Las lluvias y la bajada
importante de temperaturas que se esperan desde mañana permitirán, según
el Infoca, trasvasar un mayor número de personas de unos trabajos a
otros.
Ante cualquier aviso, la brigada de refuerzo (Brica) con base en
Cártama, compuesta por tres unidades de doce hombres cada una y un
helicóptero de transporte y extinción, está cien por cien operativa.
Además, al ser un plan regional, los medios del Infoca pueden actuar en
cualquier punto de Andalucía.