El secretario General de la Federación, Luis Mena, considera que es «fundamental» la presencia de personal de la Administración en el desarrollo de los programas de especies protegidas, no sólo desde las instancias administrativas en el seguimiento de los expedientes sino también en los trabajos de campo en los que se manejan ejemplares de fauna en peligro de extinción, seguimiento de los procesos de reproducción, etc. Por ello, la existencia, dentro del organigrama de la Consejería, de un colectivo profesional de personas, como son los agentes de Medio Ambiente, constituye un activo valioso que tiene normalizada presencia dentro de estos programas, ha reseñado Mena.
Para CCOO, la Consejería de Medio Ambiente debería hacer más uso de este colectivo como garantía de legalidad en las actuaciones que tengan por objeto, al menos, a especies a la que nuestra legislación concede un plus de protección por su escaso número y alto valor natural. Este sindicato entiende que no deberían autorizarse determinadas acciones (retirada de pollos vivos y cadáveres de los nidos, censos de nidificantes y visitas de seguimiento del éxito reproductivo) sin la presencia de un agente de la autoridad para dar fe pública de que se está haciendo un manejo adecuado y que los datos obedecen, estrictamente, a la realidad.
El sindicato ha querido destacar la labor realizada por los agentes de Medio Ambiente en el seguimiento y gestión del espacio protegido, la vigilancia y control de espacios naturales, la gestión forestal o el control de la caza. Según CCOO, el colectivo de agentes realiza una importantísima labor debido al contacto directo que mantienen con los usuarios y usuarias del medio natural, principalmente para informar al habitante y visitante sobre aspectos como los equipamientos públicos del parque, senderos y acampadas o sobre asuntos relacionados, todo ello, en beneficio de la conservación del patrimonio natural, ha apostillado Mena.