Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y de la consejería de Medio
Ambiente, permitió detener este lunes a dos guardas de una finca próxima
a Ronda, situada en las cercanías de la carretera Ronda-El Burgo, por
la presunta colocación de cebos envenenados en el interior de la misma.
Los agentes localizaron a uno de los detenidos in fraganti,
mientras al segundo de los detenidos se le habría localizado en los
proximidades del lugar en el que se encontraba situada otra de estas
trampas mortales, que suelen utilizarse para el control de zorros y que
suelen terminar provocando la muerte de especies protegidas al
introducirse el veneno en la cadena alimentaria de otras especies,
especialmente, rapaces.
Aunque los dos guardas fueron detenidos en la operación, fuentes
próximas a la investigación han explicado a este periódico que en estos
momentos se trata de delimitar el grado de participación del segundo de
los detenidos, que habría asegurado desconocer que se estuviesen
utilizando dichos cebos en la finca, que tiene entre sus actividades la
caza.
No obstante, los investigadores consideran que, aunque no
hubiese participado en las colocaciones, podría ser conocedor de que
esta práctica prohibida se estaría realizando en la misma. A pesar de
ello, su implicación directa en el caso dependerá de las pesquisas que
ayer realizaban los agentes a última hora y que podrían terminar de
resolverse hoy.
De momento, los dos detenidos se encuentran en libertad a la
espera de que se practiquen las diligencias de investigación y sean
puestos a disposición judicial junto a las mismas.
Este es el último golpe de los cuerpos de seguridad a la
utilización de cebos envenenados, aunque recientemente era también
detenido el presidente de la asociación ornitológica de Ronda por unos
hechos similares.