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POLICÍA MEDIOAMBIENTAL

Patrullas especiales de Agentes de Medio Ambiente luchan durante la madrugada contra la caza ilegal

Patrullas especiales de Agentes de Medio Ambiente luchan durante la madrugada contra la caza ilegal
‘Cazadores’ de furtivos. Patrullas especiales de Agentes de Medio Ambiente luchan durante la madrugada contra la caza ilegal.
Patrullas especiales de Agentes de Medio Ambiente luchan durante la madrugada contra la caza ilegalDiez de la noche de un día cualquiera, Cortes de la Frontera. Cinco Agentes de Medio Ambiente se disponen a iniciar una turno especial de
vigilancia nocturna contra los furtivos, que en estos bosques tienen a
corzos, ciervos y venados como principales objetivos. El dispositivo se
realiza de forma aleatoria para no dar pistas a aquellos que quieren
cobrarse algún trofeo de forma ilegal, al tiempo que se intensifica en
estas fechas de inicio de la temporada de caza mayor y berrea.

Tras partir del municipio hacia el interior de la reserva, a los
pocos minutos aparece el primer vehículo junto al camino forestal que
une este municipio con la Estación de Gaucín. Los agentes paran a
comprobar si hay alguien el interior del vehículo, encontrando a dos
personas, tras lo que preguntan a sus ocupantes qué están haciendo en la
zona. Aseguran que están esperando para escuchar la berrea y tras un
breve intercambio de palabras la patrulla decide seguir camino.

Patrullas especiales de Agentes de Medio Ambiente luchan durante la madrugada contra la caza ilegalNo obstante, alertan a otra unidad que lleva ya tiempo en una
zona de alta visibilidad sobre la presencia del vehículo, para que esté
atenta a cualquier posible movimiento o apariencia de ‘foqueo’ que puede
alertar sobre otro tipo de intenciones a las expresadas.

Esta noche son dos patrullas las que están operativas, una de
ellas tiene encomendada la tarea de observación mientras la otra,
compuesta por tres agentes, es la encargada de realizar labores de
control directo en la zona y de interceptar a los vehículos que resulten
sospechosos. En otras ocasiones, en función del territorio a cubrir, el
número de patrullas de vigilancia y agentes se incrementa para poder
controlar todos los puntos de entrada y salida de la zona marcada como
objetivo de esa noche.

Los agentes tienen información sobre algunos modelos de
vehículos que han sido vistos en la zona y han despertado sospechas. Al
poco tiempo, desde un punto oculto del bosque se aprecia el paso de un
coche del mismo modelo. Comienza el seguimiento en la distancia y desde
diferentes puntos, en caso de que se detenga o alumbre hacia el bosque
con algún tipo de foco a linterna se procederá a su interceptación.

Así es cada noche de vigilancia de estas patrullas especiales
hasta que uno de los vehículos realiza un movimiento sospechoso y se
procede a su detención y registro, lo que permite localizar a unos
ocupantes que llevan un rifle si la correspondiente documentación y
permisos necesarios, por lo que proceden a intervenir el mismo.

En otros casos, los vehículos sospechosos resultan tener todo en
regla, como ocurre tras detener a un pequeño todoterreno que sale del
bosque por uno de los caminos forestales ya bien entrada la noche, lo
que hace levantar sospechas y se procede a su detención.

En el interior los agentes descubren tres cuerpos de ciervas,
por lo que se procede a solicitar las guías y permisos de caza, que son
entregados y que cumplen con los requisitos legales. Además, cada uno de
los ejemplares cuentan con su correspondiente tira de identificación,
por lo que se decide permitir continuar el camino a los cazadores, que
insisten en recalcar que no son furtivos.

Y es que ahora los furtivos toman muchas más precauciones a la
hora de salir al campo, sabedores de que los agentes pueden encontrarse
en cualquier lugar del bosque.

De hecho, en la zona ya se han recogido pruebas de la
utilización de arcos para cazar de forma ilegal, tratando de este modo
de no descubrir su presencia a la hora de realizar los disparos. De
momento, ya se han conseguido localizar varias flechas con signos de
haber alcanzado a animales.

Durante los tiempos muertos en los que no hay actividad en el
bosque, además de aprovechar para tomar algún café y algo de comida,
también comentan las diferentes intervenciones que han realizado y las
múltiples anécdotas que les han ocurrido, y es que algunos de ellos
llevan varias décadas en estos servicios, por lo que tienen múltiples
actuaciones contra furtivos a sus espaldas. En ellas, excusas de todo
tipo para tratar de justificarse, armas tiradas en mitad del campo
durante las persecuciones o acechos interminables para conseguir detener
infraganti a los furtivos tras localizarlos.

Mientras tanto, en la oficina de Medio Ambiente de Cortes de la
Frontera se acumulan las cabezas trofeo que han sido incautadas
últimamente, cepos y jaulas para la realización de diferentes acciones
de caza ilegales. Es el resultado del trabajo de los agentes de Medio
Ambiente contra las prácticas furtivas.

Fuente: malagahoy.es