de Los Centenares, término de Santiago-Pontones (Jaén), en el marco del
Programa de Reintroducción de la especie en Andalucía, «se adaptan con
normalidad» a su nuevo espacio> en el transcurso de las primeras horas, comiendo incluso dentro de las >48 horas siguientes a la suelta.
En este sentido, han pasado los primeros días de cría campestre o
hacking en la cueva de Los Centenares, término de Santiago-Pontones y
las cuatro hembras de quebrantahuesos liberadas por se adaptan con
normalidad al nuevo espacio, bajo la atenta vigilancia de técnicos,
auxiliares y voluntarios de la Fundación Gypaetus, entidad que
desarrolla el Programa de Reintroducción de la Junta de Andalucía.
‘Marchena’, ‘Zafra’, ‘Encina’ y ‘Viola’, según la información de la
Fundación, recogida por Europa Press, fueron transportadas hasta el nido
por Agentes de Medio Ambiente de las unidades territoriales de Segura y
Cazorla y participaron, del mismo modo, en el traslado, agentes
medioambientales de Castilla-La Mancha, donde por cercanía geográfica,
los quebrantahuesos liberados por el Programa andaluz realizan trayectos
exploratorios.
El Parque Natural Los Calares del Río Mundo y
de la Sima y las poblaciones murcianas de Caravaca y Moratalla son
espacios sobrevolados frecuentemente por los ejemplares de
quebrantahuesos andaluces.
Por otro lado, indica que la
alimentación de las aves ocupó la atención de técnicos, auxiliares y
voluntarios de hacking durante las primeras horas. En este sentido,
antes de transcurridas las 24 horas desde la liberación las dos hembras
mayores, ‘Encina’ y ‘Zafra’, dieron cuenta de la comida que el personal
deposita en la cueva antes del amanecer, una vez al día y sin ser visto.
‘Marchena’, la más pequeña, fue la siguiente y antes de las 48 horas se
incorporó ‘Viola’.
«Alimentadas las cuatro crías y
garantizada su hidratación, las observaciones se centran en sus
interacciones», según ha subrayado la Fundación. Además, ha apuntado que
con la suficiente distancia, asegurando que los ejemplares de
quebrantahuesos son ajenos a la constante vigilancia humana, directa y
mediante cámaras instaladas en la cueva, los responsables de cada turno
toman nota de cada movimiento, de cada comportamiento, de todos los
procesos.
RELACIONES DE PODER
De otro lado, indica que,
una vez libres en la cueva, ‘Encina’ implantó su supremacía junto a
‘Zafra’, estableciendo frente a las otras dos, su posición de poder en
la zona más alta del habitáculo. «Hay suficiente espacio para las cuatro
pero posicionarse estratégicamente posibilitó ver las primeras
actitudes de fuerza de las aves», ha comentado.
Además de las
interacciones entre sí, los ejemplares también han «curioseado» frente a
los nuevos visitantes, siendo el primer ejemplar en hacerlo ‘Tono’, el
quebrantahuesos de mayor edad del Programa de Reintroducción andaluz el
que se «asomó» a la cueva al cabo de cuatro días desde la suelta.
La visita de ‘Tono’ fue «de cortesía», según la Fundación, que añade
que además buitres y cuervos también han pasado por allí atraídos por la
comida incitando en ‘Zafra’ una actitud de defensa contra contendientes
no deseados.